Es conocido por los miembros del MCC que los cursillos tuvieron su origen el 7 de enero de 1949 en Mallorca, España, cuando 22 jóvenes del monasterio de San Honorato asistieron al primer cursillo. Las características de la ideología original de un cursillo se definieron así:

- Un concepto triunfal del cristianismo, como solución integral a los problemas humanos.

- Un conocimiento profundo del hombre de hoy

- Una firme convicción del poder de la Gracia

- Una esperanza de conversión personal

Actualmente el MCC está activo en 70 diócesis y en cada una funciona un Secretariado diocesano y tienen carta de ciudadanía universal pues se imparten en más de 100 naciones de los cinco continentes donde han participado millones de hombres y mujeres en diversas lenguas y razas y se tiene abundante literatura en varios idiomas.

EL MCC EN MÉXICO

El Movimiento entró a México en 1956 de forma especial e improvisada en Ciudad Juárez, Chihuahua y se extendió hasta llegar a la Ciudad de México donde se formó la primera Ultreya en la parroquia de Fátima, Col. Irrigación DF y en 1959 surge la primera escuela de dirigentes.

EL MCC EN ECATEPEC

Bajo la influencia de la Arquidiócesis de México, miembros de la Zona I descubrieron que muchas personas de la colonia San Juan Ixhuatepec, habían vivido un cursillo, por lo cual decidieron realizar un rodaje el 20 de noviembre de 1992, donde lograron encontrar aproximadamente a 60 cursillistas y en reuniones posteriores convocaron hasta 120 hermanos, muchos de ellos trabajando activamente en varios apostolados.

Es por ello que los hermanos de la Zona I de la Arquidiócesis decidieron apoyar la creación de una Ultreya en la parroquia de San Juan Bautista, perteneciente en ese entonces a la Arquidiócesis de Tlalnepantla. Cuando se presentaron con el Párroco Alejandro Pérez Castro comentó que ojalá y dicha comunidad no fuera "llamarada de petate", dichas palabras fueron fuertes pero a la vez motivadoras porque además de la Ultreya se formó un grupo de oración que hasta la fecha se reúne todos los domingos para pedir por el movimiento y hacer oración por los enfermos y necesidades de la comunidad.

Fue el 22 de junio de 1994, cuando Monseñor Manuel Pérez Gil (q.e.p.d) obispo de la Arquidiócesis de Tlalnepantla, dio nombramiento de Ultreya a dicha comunidad. Poco tiempo después se formó la diócesis de Ecatepec y es nombrado primer obispo diocesano a Monseñor Onésimo Cepeda Silva, cuando tomó posesión de su cargo, comentó que él encontró su vocación en un cursillo de cristiandad...¡Qué alegría saber que nuestro obispo conocía el Movimiento!

Muchos hermanos estaban interesados en trabajar para el MCC seguían asistiendo a la Ultreya de la Pasion y a la escuela de dirigentes de la Zona I, con el fin de aprender y poder aplicar sus conocimientos en la diócesis de Ecatepec. El hermano Ricardo Escartín, miembro del MCC en la Zona I (Arq. México) quien veía el entusiasmo de los hermanos de Ecatepec sugirió que los miembros activos se pusieran a las órdenes del obispo y solicitaran un asesor espiritual. Así lo hicieron y sin consultarlo previamente con el Padre Maurilio Corona Valencia, párroco de Santa Rosa de Lima en San Juan Ixhuatepec, le dijeron al Obispo que les gustaría el apoyo espiritual del Padre Maurilio, al recibir la noticia el Padre mostró entusiasmo porque varios años atrás había vivido su cursillo y se dispuso inmediatamente a colaborar con el Movimiento. El Señor obispo aceptó la sugerencia y sus únicas palabras fueron: "adelante, pónganse a trabajar".

Los hermanos continuaron aprendiendo y trabajando para la Zona I y fue hasta el 5 de febrero de 1998, cuando se formó la Escuela de dirigentes de MCC en Ecatepec, asi comenzó el proceso para dar inicio al primer cursillo de la diócesis de Ecatepec, el cual no podía lograrse puesto que muchos sacerdotes no conocían el Movimiento y algunos hermanos no tenían experiencia suficiente. Al principio muchos hermanos de Ecatepec trabajaron en los cursillos de la Zona I, quienes invitaron en una ocasión al Padre Blas Heriberto Flores (Vicario General de la diócesis) a una clausura en la casa de Cursillos de la Arquidiócesis de México ubicada en Naranjo 153, Col. Santa Ma. La Ribera y se motivó tanto, que sugirió que se realizara uno con gente de la diócesis de Ecatepec.

Se pensó en formar un Secretariado con apoyo de Benjamín Maza y su esposa de la Zona I, quienes se comprometieron a trabajar activamente y preparar integralmente a miembros de la diócesis de Ecatepec. Fue hasta 1999 cuando se llevó a cabo el primer Cursillo de mujeres dirigido por miembros del MCC-Ecatepec.

Hasta la fecha se han realizado 12 cursillos de la diócesis de Ecatepec en diferentes casas de retiro, y existe un Centro de Escuela y dos Ultreyas más que dan seguimiento a los hombres y mujeres que han vivido su cursillo.